Dudemos, hablan los expertos

Posted on 4 marzo, 2008. Filed under: ¿? |

Comencemos con las predicciones de Dyonisius Lander, doctor en filosofía natural y astronomía, el cual aseguró que nunca un barco podría cruzar el Atlántico. La conjetura de Lander se basaba en el hecho de que según el, para realizar semejante viaje, una embarcación debería consumir mas carbón del que podría cargar. Sin embargo, unos años después, en 1838 el buque Great Westner realizó la travesía sin mayores complicaciones.

En otra oportunidad, Lander había afirmado que si alguna vez los trenes alcanzaban una velocidad de mas de 180 Km./h los pasajeros tendrían dificultades para respirar y morirían asfixiados.

Nicola Tesla fue un brillante científico que dedicó su vida al estudio de la electricidad consiguiendo enormes progresos en ese campo. También fue el hombre que sostuvo la imposibilidad de la energía atómica, asegurando que los átomos no podrían ser jamás liberados. Murió en 1943, dos años antes de la explosión de la primera bomba atómica.

El astrónomo William Pickering, quien era un científico reflexivo, se opuso con acierto a la famosa teoría de Percival Lowell quien afirmaba había canales en el planeta Marte, construidos por alguna forma de vida. Pero, cometió el error de sugerir que las manchas que aparecían en el cráter lunar Eratosthenes, eran masas de millones de insectos!.

Según Pickering, si un astrónomo en suelo lunar mirara hacia la tierra podría observar también unos puntos negros sobre territorio americano, es decir las manadas de búfalos que por entonces habitaban aquella región en grandes cantidades.

Profesor William Pickering

La pintura fue objeto de apresurados entierros, cuando al ver los primeros daguerrotipos (la prehistoria de la fotografía) el pintor Hippolyte Delaroche (mas conocido como Paul Delaroche) exclamó impresionado: “A partir de hoy la pintura ha muerto”. Otras fuentes le adjudican la frase a el pintor Eugene Delacroix.

Otro francés, el médico Alfred Velpeau, sentenció lo que el consideraba algo inapelable: “La eliminación del dolor en las operaciones quirúrgicas es una quimera. Es absurdo continuar investigando por ese camino. El bisturí y el dolor son dos palabras que estarán asociadas para siempre en la conciencia del paciente”.


Alfred Velpeau

Años después, en 1878 y solo un año antes del patentamiento de la luz eléctrica por Thomas Alva Edison, Eramus Wilson, profesor de la universidad de Oxford se refirió al tema: “En lo que respecta a la luz eléctrica, hay mucho que decir a favor y en contra. Creo poder afirmar que la luz eléctrica morirá con el fin de la exposición Universal de Paris. Luego no volveremos a oír hablar de ella”.

Tampoco fueron muy acertadas las palabras de Vannever Bush, científico estadounidense, quien en 1945, cuando era jefe del departamento de Investigación Científica y Desarrollo, señaló: “La gente ha hablado de lanzar un misil a unos 3000 millas de altura, desde un continente a otro, llevando una bomba atómica tan rígida como para aterrizar exactamente sobre una ciudad. Técnicamente, no creo que nadie en el mundo sea capaz de hacerlo”.El tiempo demostró que Bush, estaba equivocado, solo doce años mas tarde la Unión Soviética probó con éxito su su primer misil intercontinental, con capacidad para llegar a cualquier ciudad americana.

En 1983, la revista alemana Stern, publicó una primera entrega los supuestos diarios íntimos de Adolf Hitler. Los editores los habían comprado a un periodista llamado Gerd Heidemann en 10 millones de marcos alemanes.

Cuando se conocieron los sesenta libros que componían los diarios, se produjo un gran revuelo mediático. Muchos dudaban de su autenticidad, por lo que se sometió su análisis por un grupo de expertos historiadores. Luego de leerlos, Hugh Trevor Roper, reconocida eminencia (autor de Los últimos días de Hitler, 1947) afirmaría lo siguiente: “Me da mucha satisfacción decir que estos documentos son auténticos”.

Semanas mas tarde, y con la publicación ya en la calle, un análisis mas profundo comprobó que se trataba de un fraude fabuloso. Todos los diarios habían sido escritos por un falsificador profesional usando papel y tinta moderna, además de contener gruesos errores históricos y hasta anacronismos.

Los responsables fueron condenados a prisión y dos de los editores de la publicación renunciaron a sus cargos. La credibilidad del historiador Trevor Roper, quedo seriamente afectada, y se convirtió en el blanco de burlas por parte de sus colegas y la prensa en general.

Make a Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Liked it here?
Why not try sites on the blogroll...

A %d blogueros les gusta esto: